1.Duerme y come correctamente. La dieta, el buen descanso y el ejercicio están relacionados. Para que tu rutina te rinda, necesitas dormir lo suficiente (6 a 9 horas, según necesites) y recargar energía, además de alimentarte sanamente para que tus músculos se fortalezcan y no vuelvas a ganar las grasas que quemaste ejercitando. Esto implica un balance entre frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras, evitar el exceso de sal, grasas y azúcar, y beber suficiente agua.
2.Báñate antes de asistir al gimnasio. La ducha te hará sentir energizada y evitarás la incomodidad de sentir las malas miradas ajenas porque estás sudando demasiado.
3.Vístete para el ejercicio. Cuando eliges tu ropa para el gym pensando en que los demás van a verte o no sabes escoger tu calzado deportivo, puedes terminar poniendo menos energía en tu rutina por la incomodidad de la ropa, o lastimándote porque los tenis no abrazan bien tus pies. Si, en cambio, tus piernas, brazos y pies están cómodos, nada interrumpirá tu ejercicio.Gimnasio "Hugo" aconseja usar pantalones largos o bermudas, que evitarán el roce de muslos y rodillas, remeras caladas que permitan a la piel respirar, sostén deportivo y medias de algodón. El calzado debe sujetar el pie sin apretarlo y dar buen soporte a los talones.
4.Evita las distracciones. El gimnasio tiene su propia música y estás demasiado ocupada para responder al teléfono, así que déjalos en tu bolso en el vestuario.
5.Cambia de máquina. Si te has agotado y no puedes seguir con el set que estabas haciendo, no acapares la máquina descansando en ella; pondrás de mal humor a los demás y te quedarás sin energía para seguir. Levántate, bebe un poco de agua y pasa a otra máquina para continuar con otro ejercicio.
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